jueves, 7 de mayo de 2009



La Palmera y el Fénix

En torno a la Santa Capilla de la Virgen del Pilar de Zaragoza, se encuentran dieciseis puertas, cada una con dos elementos simbólicos, lo que da un número de treinta y dos. En una de ellas se representa una Palmera y un Ave Fénix. En idioma semítico palmera se escribe con las letras T-M-R, tav, men, reish. Su valor numerológico es 640 = 400 + 40+ 200 = 10 · 64. Como hemos dicho en algún otro texto sobre el "Pilar" el número sesenta y cuatro corresponde en la tradición taoísta, al total de los hexagramas, estos formados por treinta y dos signos Yang, y otros tantos Yin.
En el Rashei Tebot o Libro de los Anagramas, Tamar tiene un significado determinado por ser el acróstico de «Teshubat maim Rabin», que se traduce por " reunión de muchas aguas". Siendo la palmera un árbol de zonas desérticas, donde no abunda el agua, se puede inferir su asociación a los dones del Espiritu, "abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de agua en tierra seca" Isaias 41.18-

Según estudios filológicos y epigráficos se puede afirmar que muchos nombres tienen una base teonímica, a menudo muy antigua, que han pervivido obstinadamente a traves del tiempo, con ciertos cambios fonéticos u ortográficos según avatares históricos. Esta hipótesis ya la sustentaba Ramón Menendez Pidal cuando decia que el estudio de la Toponimia esclarecerá el nombre de las divinidades más de lo que se suele pensar. Tamar o Tamara,que es a su vez uno de los nombres de la diosa madre, parece ser que las consonantes nasales m y n pueden intercambiarse: Tama, Tana. Lo mismo se suele ver con el orden silábico Ta-na-ra y Ta-ra na, viéndose transformadas por reduccionismo en Tara y Tana. Esta divinidad corresponderia a la que los antiguos autores llamaban la "Atenea libica" y la "Tanit púnica". Esta tesis la apoya actualmente El profesor Caridad Arias.

En Cartago Constantina, Sicilia, Biblos,etc, en fin en lo que corresponderia a las huellas de la cultura Fenicia , siempre aparece el signo de Tanit asociada a la palmera, así como al caduceo, al signo de conjunción sol-luna, y a la granada sobre la columna. La palabra que designa al dátil en árabe es Tamr y similar en hebreo. En la iconología vemos también la aociación de la palmera datilera a la diosa Nikè o Victoria.
La relación con el ave Fénix, se remonta según el asiriologo Allegro, al término sumerio "geshpuimi" que se fue transformándose en phoenix, su significado original seria para este autor "hombre fuerte sosteniendo el cielo", y esto me lleva a recordar a San Cristóbal,ese gigante llamado anteriormente Offerus, y que cruzando un torrente, llevando al niño Jesús sobre su espalda, tuvo que arrancar una palmera y utilizarla como cayado,. para poder sostenerse. Podemos rememorar la cita que hace Fulcanelli sobre este personaje y su sentido hermético al relacionar la etimología de Cristóbal, Cristóforo, (transportador de Cristo), y la materia que trae el oro, y citando textualmente a este famoso alquimista; "Los filósofos hablan, pues con toda claridad cuando enseñan que el mercurio, una vez efectuada la disolución, lleva al niño, el hijo del sol, el pequeño rey (roitelet), como una verdadera madre, ya que efectivamente , el oro renace en su seno.
El termino griego "phoinós" se traduce por rojo obscuro, púrpura, color del vino, y estos términos se pueden relacionar con Fenicia, caracterizada por su comercio con púrpura y quizás con cinabrio, tambien con Fenissa, la diosa sanguinaria, la roja y con Fen o Feneo, equivalente a Dioniso, un joven dios que muere y resucita cíclicamente como el fénix que resucita de sus cenizas. El término griego phoinós se le hace equivalente a "vinus" y a "venus", y según el filólogo J. Caridad Arias el prefijo Fen y sus equivalentes se encontraria en los topónimos, Fenussia, Penussia, Fenicia, Venissa, Venussia, Venecia, etc. Su nombre Egipcio fué Bennu que implicaba la idea de color brillante, y parece relacionarse, según el egiptologo Lefébure, con el nombre asirio bânu, que significa brillante. En el arte asirio como en su contemporáneo egipcio se suele representar un ave sagrada junto al caballo o carro del soberano, que en el ejemplo asirio se parece más a un ave fénix que en la imagineria egipcia, que es un halcón. En la escritura jeroglifica egipcia el bennu se le representaba como una zancuda convencional, la garza real o purpúrea, coronada de copete, relacionándosela con los cultos conjuntos de Ra y Osiris, era un emblema de las resurrecciones de este último. Las imágenes del Fenix estan generalmente relacionadas con el sol , como en Captos en que aparece con brazos humanos tendiendolos hacia la estrella Sirio, (Sathis), predecesora del sol. En el Ritual de los Muertos, Osiris dice:"Yo soy el Ave Fénix, esa Grande que está en Heliópolis; yo soy la ley de la existencia y de los seres". En numerosas barcas sagradas, figura el fénix como mascarón de proa, barcas que van a desembocar en el inmenso abrasamiento de la luz.
La referencia al hueso y al fruto del dátil adquiere una gran importancia entre varios pueblos, Asiria, Babilonia, Persia y hasta en China donde uno de los nombres del dátil recuerda la designación del Egipto antiguo, "bunnu", el sinólogo Laufer al tratar esta semejanza en su obra,
Sino-Iranica (chicago, 1919), se refiere a los textos chino primitivos que mencionan Mo-lin, un pais lejano en el que los nativos de complexión obscura subsisten a base de dátiles. Mo-lin, el antiguo Mwa-lin es, según Laufer, el Malindi de Edrisi o Mulanda de Yaqut, ahora Malindi, en la provincia de Seyidieh del Africa oriental. Los chinos parecen haber tranferido a la importada palmera las virtudes del "arbol de la vida", y otro de los nombres con el que designan al dátil es la "pastilla de los diez mil años", existe un cuento chino en el que Wang Chih, sacerdote taoista se adentra en un bosque encontrándose a unos ancianos jugando al ajedrez, fascinado quedose a verlos, sintiendo hambre y sed se dispuso a marchar, uno de los ancianos adivinando sus menesteres le acercó un hueso de dátil y le dijo, ! chupaló ¡ Wang Chih se lo metió en la boca y sintiendolo tan refrescante no volvió ha sentir hambre ni sed, la partida continuó algunas horas más, hasta que apercibiendole que deberia volver a casa se encaminó de vuelta, sorprendiendose al descubrir que había permanecido con los ancianos mas de tres siglos. En la tradición hebrea, según el Talmud, se insinua que el árbol de la expulsión es la higuera, (ficus carica) TEENÁ, que apenas aliterado queda en TAANÁ, significando placer, pasión, y el árbol de la vida la palmera (phoenix dactylifera). En el Bahir se puede leer: "«Bien sabes que la palmera contiene el principio masculino y a veces el femenino... La LULAB (rama) es masculina y el fruto, desde el punto de vista interior, es femenino. los dátiles, por sus semillas, son iguales a la mujer, ya que corresponden en su forma al poder de la luna, pero el Santo creó a la palmera macho y hembra, tal como dice el Génesis 1.27: "Macho y hembra los creó". Y citando a Mario Satz " El justo, el iniciado, es comparable a la palmera porque, regresando por el misterio exegético del Pardés o Paraíso al centro de si mismo, viaja del Árbol del Bien y del Mal al Árbol de la Vida. Vuelve a unir por el amor lo que había separado en cierto modo el conocimiento".
Parece, en efecto, que la antigua Asia conocía ya el fènix mucho antes que Egipto: el más antiguo arte chino nos muestra un fénix asociado a menudo a la flor de nelumbio o bien a la de loto, cuyo simbolismo comparte o completa. Envuelto por sus largas plumas caudales como el centro de una rosa por sus pétalos, su imagen es desde los tiempos más antiguos un talismán venerado. El fénix chino es andrógino, su nombre Feng-huang significa literalmente macho-hembra, los taoistas lo designan como el "ave de cinabrio", (tan-niao), por ser el cinabrio, sulfuro de mercurio, unión de dos elementos emblemáticos en la alquimia y tener color rojo. El caracter "tan" que lo designa, es representa un pozo, un agujero que contiene una piedra, simboliza al cinabrio en el interior del crisol del alquimista asi como la transformación del hombre mediante el uso del cinabrio. En el lenguaje simbólico de la alquimia interna (nei-tan), el cinabrio representa la energía fundamental combinada del Yin y el Yang, que es «encendida» en el caldero alquímico, o sea en el campo de cinabrio inferior (tan-t'ien), por medio de diversas técnicas respiratorias, y genera en el alquimista la inmortalidad espiritual. Otra forma de expresar este proceso es mediante la unión de los trigramas Li y K'an, que representan al sol y la luna , el fuego y el agua ,respectivamente, y sus bodas engendraran al Niño, el nuevo hombre. El proceso lo representan con el descendimiento de la linea discontinua (yin) de Li "cristalización del espiritu, y el ascenso de la linea continua (yang) de K'an, "sublimación de la simiente y de la energia. El cinabrio es por excelencia la droga de la inmortalidad y su consumo no es único en China, dónde produjo envenenamientos por su abuso entre algún emperador.. Durante la dinastía T'ang, cuando el taoísmo gozaba de gran favor en la corte, hubo varias muertes por esta causa. Hsúan Tsang, el Emperador Brillante que mandó a un taoísta en busca de la sombra de la Dama Yang, se cuenta entre las víctimas. Sobre uno de sus sucesores, Wu Tsung (841-847), el elixir tuvo el efecto de despertar sus pasiones hasta el extremo de que murió de un violento ataque de ira. Tu Fu, el gran poeta T'ang, escribió un divertido poema sobre la muerte de numerosas personas que habían tomado drogas mágicas para prolongar sus vidas; el poema termina con las palabras: «¡Y es probable que yo solo, que no busco una vida larga, alcance la madurez de la edad!». Del cinabrio, se conoce su uso en la India e incluso en Europa, donde fué recomendado por Paracelso. En Grecia se llamaba "kinnábari" Señalemos, por ultimo, que, en el Hermetismo islámico, y según una acepción simbólica , el Fénix es una representación del «Azufre Rojo» (al-Krbrzt al-Abmar) o el ser que ha conseguido consumar la Obra, es decir, realizar en sí mismo el «Hombre Universal» (al-Insán al~Kamil).
Pao Pu-tzu uno de los mas conocidos alquimistas chinos, escribe que "es el mejor remedio de los inmortales" y añade que a continuación vienen el oro, la plata, la diversas especies de Chih y las cinco especies de jade.. Del cinabrio,.es en China dónde se pueden encontrar las más bellas maclas de este mineral, (cristaliza en el sistema hexagonal), grandes cristales romboedricos, de hasta cuatro centímetros, sobre cuarzo, suscitando enseguida la relación Yang-yin, rojo -blanco, vino-agua,etc. Este guarda un gran parecido formal e incluso simbólico con los granos de granada, pues junto al melocotón es uno de las frutas de la longevidad. Para San Juan de la Cruz la granada representa los misterios más altos de Dios, sus juicios más profundos y sus más sublimes grandezas. La granada esta presente tambien en el simbolismo bíblico, lo encontramos en (Ex 28, 33-34) el la cenefa inferior del manto del sumo sacerdote, y en los capiteles de las dos columnas que formaban parte del pórtico del Templo, Jaquín y Boaz que tenian esculpidas cada una doscientas granadas,(1 Reyes 7, 18-20). En la biblioteca Nacional de Paris se encuentra una estela votiva de piedra calcárea procedente de Cartago y datada su manufactura en, aproximadamente, el siglo III-II a.d.C. que presenta una granada sobre una columna e inscripciones fenicias, y es a este pueblo al que se atribuye la propagación del granado como alimento y como medicina contra la esterilidad. La granada posee un significado
implícito debido a su forma y estructura interna pues presenta un adecuado ajuste de lo múltiple y diverso en el seno de la unidad aparente. En geometria se ve que en el plano se pueden colocar fuera de una circunferencia otras seis iguales tangentes entre sí y a la primera cuyos centros sean los vértices de un hexágono regular, asi mismo se pueden colocar en el espacio, fuera de una esfera, doce esferas iguales tangentes entre sí y a la primera con sus centros en los doce vértices de un cuboctaedro. Quizás encontramos aquí la analogía más perfecta de la Iglesia.
El fénix chino junto con el dragón el qilin y la tortuga forma parte de los cuatro animales míticos, tiene plumas de cinco colores y su canto es una armonía de cinco notas y asi mismo las diferentes partes e su cuerpo simbolizan las cinco cualidades humanas según Confucio: la cabeza a la virtud, las alas al deber, la espalda al cumplimiento de los ritos, el pecho a la benevolencia, y el el vientre a la veracidad. El Feng- huang se asocia al sur, al verano, y a partir de la dinastia Han se asoció a la emperatriz, formando pareja con el dragón, símbolo del emperador, es también la montura de los inmortales y el emblema de Niu-kua, hermana y esposa de Fo-hi, emperadores fundadores de China, pues esta inventó el "cheng", instrumento de música en forma de fénix, que imita su canto sobrenatural, a su vez su pareja Fo-hi, fué el receptor de los ocho trigramas que componen la rosa de los vientos china.
En occidente la primera cita a esta ave se la debemos a Hesiodo, según testimonio de autores clásicos como Plinio , Plutarco y Ausonio . En los recuerdos de viajes de Herodoto , se dice del fenix bastantes inexactitudes , sin embargo Plinio, en su Historia Natural y Ovidio en sus Metamorfosis fueron mas rigurosos en la descripcion del mito . Plinio que escribió a partir de las informaciones de Manilio dice " Nadie lo ha visto nunca comer . Esta consagrado al sol en Arabia y vive quinientos años ; llegado a la vejez , se construye un nido con ramitas de canela y de incienso, lo llena de perfumes, y muere encima . De sus huesos y su médula nace un gusano que se convierte en un nuevo fénix . Este empieza por celebrar unos dignos funerales : lleva el nido entero a Panchaye , en la ciudad del sol y lo pone en el altar . Este mismo Manilio , dice que la revolución del gran año se hace con el fénix , y que entonces vuelven las mismas señales de las estaciones y de los astros . Esta renovación se produce en la mitad del dia en que el sol entra en Aries ."
Tácito, hablando del fénix aporta la prueva de que el misterio con que los sacerdotes de Heliópolis encubrian su descubrimiento astronomico del " Periodo sothiaco " y el ciclo circular estaba ya desvelado en su época .
En el siglo IV de nuestra era el poeta griego de Egipto Nono antes de su conversión al cristianismo , escribia en su Himno al Sol " En tus embalsamados altares , esa sabia milenaria que es el fénix trae llenas de ramas olorosas sus garras de curvadas uñas . Te trae asi el final y el comienzo de una vida que se acaba en si mismo ." El que el fénix saque de si mismo , y no de otra fuente, su renacimiento a una nueva vida , es lo que hara que el cristianismo escoja al fabuloso pájaro como uno de los mas perfectos emblemas de Cristo resucitado. Asi la leyenda del fénix paso enseguida a ser conocida por todo el Imperio , hasta las monedas de los emperadores llevaron la imagen del fénix por todas las provincias .
El cristianismo lo adopto desde el primer momento, por eso el Phisiologus le abrió sus páginas, y así este emblema de la resurrección pasó desde los egipcios a través del gnosticismo y de los escritos clásicos como los de Plinio, al arte catacumbal y allí en las profundidades, germinó. San Clemente, en el año setenta y nueve escribe desde su sede en Roma a la Iglesia de Corinto: " Mirad ese prodigio paradójico que se produce en las regiones del Oriente, en Arabia; hay un pájaro llamado fénix, único en su especie y ... Comentando a Plinio, Ovidio y otros autores latinos cuenta la leyenda, y sigue: "¿Juzgaremos que es algo grande y hermoso que el Artesano del Universo obre la resurrección de todos aquellos que lo han servido santamente, con la confianza de una fe valerosa, cuando nos muestra incluso por un pájaro, la magnificiencia de su promesa?".
Las " Constituciones Apostolicas", redacción que data del siglo III, pero que substancialmente es de tiempos de los apostoles, cuentan la leyenda heliopolitana y concluyen:
"De tal modo, si la resurrección es demostrada por un ave irracional, ¿ porqué nos atacan
(nuestros adversarios)cuando confesamos que Aquel cuyo poder a llevado a ser lo que no era, también puede llevar la disolución a una completa reorganización?".

En la "Exposición del Simbolo de los Apostoles", San Cipriano dice: " el ave oriental que llaman Fénix, nace y renace manifiestamente sin compañera, siempre está solo, y siempre naciendo y renaciendo se substituye a sí mismo".
Tertuliano en su obra " De la resurrección de la carne ", hace una interpretación de la leyenda del ave fénix mas explicitamente cristiana, diciendo: "Si la renovación del universo representa imperfectamente la resurrección; si la creación no prueba nada semejante porque cada una de sus producciones termina más bien que morir, lo que recupera es la forma más bien que la vida, pues bien, he aquí un testimonio completo e irrecusable de nuestra esperanza. Se trata, en efecto, de un ser animado, sujeto a la vida y a la muerte. Me refiero a ese pájaro propio del Oriente, celebre porque no hay otro igual, fenomenal porque e1 es su propia posteridad; que preparando voluntariamente sus propios funerales, se renueva en su propia muerte; heredero y sucesor de si mismo, nuevo fénix donde no hay ninguno más; que sigue siendo el mismo pese a que ha dejado de existir, siempre semejante aunque distinto. ¿Qué testimonio más explicito y categórico puede haber para nuestra causa? ¿o qué otro sentido podria tener esta enseñanza. Dios mismo lo ha declarado en la escritura:" Se renovará como el Fénix"; es decir: se levantará de la muerte y de la tumba, para que creas que la substancia del cuerpo puede recobrarse, incluso de las llamas. El Señor afirmó que " valemos más que muchos pájaros". Si no valemos tambien más que el fénix, la ventaja es mediocre".
Otros doctores de la Iglesia escribieron en el mismo sentido, y ahí tenemos a Origenes que expone en su obra "Contra Celsun", una interpretación de la leyenda como prefiguración simbólica de la resurrección de Jesucristo. Ya en el siglo IV, San Cirilo de Jerusalen en su
obra Catechesio hace lo mismo, y es curioso que sea este quién, afirmando la unidad de la persona de Cristo y definiendo el dogma de la encarnación, fuera el adversario de la doctrina del que seria el causante de la primera presencia de cristinos en China, Nestorio. También
fué empleado del mismo modo por el hermano de Basilio el Grande, San Gregorio de Nisa, por San Ambrosio en Hexameron, por San Gregorio Nacianceno, San Epifanio en Ancoratus y otros. Apoyado así por los doctores de la fé, es consecuentemente convertido en emblema del dogma de la resurrección, así como imagen de Cristo, encontrandolo frecuentemente en el Arte Cristiano, ya Boldetti en su obra "Osservazioni sopra i cimeteri " , reproduce un fondo de copa de las catacumbas de Roma , en el que se vé. detrás de San pablo una palmera con un ave fénix nimbado en su copa y delante a Cristo, que señalándolo con un gesto de la mano, le dice manifiestamente a Pablo, predicador por excelencia de la resurrección, lo que le dijo a Marta ante la tumba de Lázaro:"yo soy la resurrección y la vida; yo soy el verdadero fénix". Este símbolo se encuentra también en el oratorio de Santa Felicitas; aparece de la misma forma en los mosaicos del ábside de San Juan de Letrán en Roma, datados del siglo XIII, La cruz de la salvación se yergue sobre la Montaña del paraíso. Al pie de ella, brota, formando un pequeño lago, la fuente de vida, de donde corre el agua por los cuatro ríos, que llevan escritos sus nombres: de sus aguas beben ciervos, símbolo tradicional de las almas sedientas de Dios, esas aguas vivifican a unas plantas y a unos animales que representan a toda la creación En las profundidades de la montaña, el querubín (en figura de San Miguel, puesto por Dios a la entrada del paraíso para impedir su acceso, blande la espada y hace guardia ante una ciudad rodeada de murallas: la Jerusalén del Antiguo Testamento (figura del limbo); por encima de las murallas, se ve a las almas de los justos aureoladas, que esperan que la sangre redentora, al caer sobre ellas, las purifique y las abra las puertas del nuevo paraíso, la Jerusalén celeste. Por encima de la ciudad, se alza el follaje frondoso del árbol de la vida en el que está posado el fénix, . Sobre la gran cruz (que corresponde al árbol de la vida) y haciendo juego con el fénix, aparece la paloma del Espíritu Santo. En el Oratorio de Santa Práxedes de Roma también, quizás del siglo V, y en el baptisterio de San Juan in Fonte de Napoles, en el que aparece de pié sobre un montículo en el que suele estar el Cordero de Dios. Basio en su publicación del año 1617, "De triunphanti Cruce", aplica al fénix posado en la palmera las palabras del Cantar de los Cantares : "He dicho: subiré a la palmera y cogeré sus frutos", y asi mismo ha publicado el dibujo de un sarcófago cristiano de los primeros siglos que muestran al fénix sobre la palmera, tocado con una mitra en la que se vé el Ankh, la "Llave de la Vida" de los antiguos egipcios, la "Cruz de la Vida" de los primeros cristianos de Egipto.
Podemos ver la ligazón simbólica entre el fénix y otos pájaros como el águila y el halcón, al sol y a la luz y asi mismo a la palma de los triunfadores por haber vencido a la muerte, y es curioso destacar que en español morir se pueda decir palmar. Por el hecho mismo de que ficticiamente el fénix renacía de su propia destrucción y se prolongaba así indefinidamente, fue considerado por los cristianos, como lo fue antes de ellos, uno de los emblemas de la Eternidad, de la perpetuidad cíclica. Eso es lo que significa en las monedas y medallas de los emperadores de Roma no cristianos.


En el Arte de la Edad Media, el Fénix entre las llamas de la hoguera perfumada conservó el caracter de Cristo resucitado y Señor de la Eternidad, y el emblema del paso del cristiano del estado terreno y pasajero al estado inmutable. Los alquimistas desde la Edad Media hasta nuestros dias, lo han representado en el signo alquímico del azufre, que es un triangulo de cuya base cuelga una cruz. Oswald Wirth escribe al respecto: "El fuego filosófico es mantenido por; el azufre rojo de los sabios, cuya imagen es el fénix renaciendo constantemente de sus cenizas. Si ese pájaro fabuloso de plumaje escarlata estaba. consagrado al Sol, es que reproduce el principio de la fijeza individual...."
Reproducimos junto a estas líneas una de las representaciones del fénix en el jeroglífico alquímico del azufre, pintada sobre madera y bastante deteriorada, pero muy clara todavía en su composición, esta obra del siglo XVIII, pertenece al conocido estudioso del simbolismo L. Charbonneau-Lassay, y transcribimos aquí su propia descripción del dibujo: " Sobre. un fondo pardo, el triángulo de oro del azufre está delimitado por una faja roja, y la imagen escarlata del fénix llena todo el triángulo; el Uroboros, la serpiente curvada en círculo que se muerde la cola, enmarca como un nimbo una aureola azul celeste sobre la que se recorta la cabeza del pájaro. Este añadido del uroboros no es una simple adición inútil: "explicita" el carácter del Fénix en cuanto imagen de la perpetuidad mediante la renovación continua de los ciclos.
Pero a fin de cuentas, en el pensamiento del autor de esta pintura hermetica, ¿quien se oculta tras las apariencias del ave misteriosa? Encima de la cúspide del triángulo alquímico, nos lo dicen las cuatro letras hebraicas del tetragrama sagrado: Yod He Vau He "El Señor" El azufre exaltado de los alquimistas, o sea el azufre llevado por el fuego a su máximo de irradiación, era para ellos uno de los símbolos de Cristo resucitado, y glorificado tras haber pasado por el fuego de la prueba suprema, por el crisol del sufrimiento durante su Pasión.
La comprobaci6n de la existencia de los mismos símbolos en varias tradiciones distintas tampoco basta, por sí sola, para afirmar la transmisión de la una a la otra, pues cada una de ellas puede haberlos recibido separadamente de la fuente común de todas las tradiciones. La certeza no se fundamenta, dado el caso más que en las características particulares que pueden adoptar, o en las del contexto en que aparecen.
En la literatura medieval fué ampliamente explicado su simbolismo, así tenemos que en el capitulo "de Fenice" del Bestiario divino de Guillermo de Normandia, refiere la leyenda viniendo a decir que como el Fénix, viene Jesús a este mundo decian los simbolistas de entonces, sin paternidad terrena real, y nunca ha habido en la tierra, entre los hombres, un hombre como él: él es el Fénix de la humanidad, él es el Unico, el sin par.
Otros autores como Honorio de Autun y Vincent de Beauvais, resaltaban que el pájaro emblemático resucitaba como Cristo tres dias después de su muerte.
El Ave Fénix es también signo de pureza de conciencia y por extensión de castidad y justicia, este aspecto del simbolismo del ave, estaria ya implícito, y por si fuera necesario explicitarlo cito un parrafo del ritual de los muertos egipcio: "¡Soy puro, soy puro, soy puro! mi pureza es la del Bennu, el Grande que está en Suten Klenen (Heracleópolis)", esta es la confesión de un difunto frente a Osiris, juez de los muertos. Es curioso que la hermana de San Francisco de Paula, Martodilde tuviera como lema heraldico: De oro, con el Fénix sobre una hoguera encendida.
El Fénix aparece en el Parzival de Wolfram von Eschenbach vinculado a una representación del misterio del Grial que no tiene análogo en el resto del ciclo, Se recordara que este misterio es evocado bajo las especies de una Piedra, venida del Cielo a la Tierra, lugar de las teofanías, cuyo vínculo con su Origen y cuyas virtudes operativas son mantenidos y renovados una vez al año, el Viernes Santo, por una «pequeña hostia completamente blanca» que una Paloma baja del Cielo sobre ella. En el momento de su presentación ritual, esa Piedra es llevada sobre un paño de tela de achmardî, de color de esmeralda, y es colocada ante el Rey del Grial sobre una Mesa de grânât Jachant (Jacinto rojo). Expresión material y medio de la Presencia divina, ella se sitúa necesariamente en el punto ontológico central del Mundo y del Hombre, y asl comprendemos por qué el Fénix tiene en ella el principio de su perpetuación cíclica; y por qué, también, por muy presente que esté en la tierra, existe entre ella y el mundo de la conciencia habitual ese límite metafísico que no puede franquearse si no es por decreto particular de Dios y habiéndose vuelto uno «tan puro como los ángeles».
El sabio sufí, Al-Jili vé en el fénix el simbolo de lo que escapa a la razón y no puede alcanzarse, como Dios, más que por sus nombres y cualidades.
En el Corán, en la azora XIX, llamada Maria, comenta el anuncio a Zacarias del nacimiento de Juan, su mision de hombre sabio y santo, seguidamente en la Anunciación se dice a Maria: Le enviamos nuestro Espiritu y este tomó ante ella la forma acabada de un mortal, diciendole, soy el enviado de tu Señor para darte un muchacho puro, ante la advertencia de
de que era virgen, le dice : «Así ha hablado tu Señor: Eso es fácil para Mí y lo pondremos como aleya entre los hombres y como misericordia procedente de Nos. Es asunto decidido.» Ella quedó encinta y se retiró con el niño a un lugar apartado. Le llegaron los dolores del parto junto al tronco de la palmera.
En España se encuentran varias citas al Fénix, como en la versión castellana de los viajes de
Juan de Mandevilla, (Sir Jhon Mandeville, siglo XIV ) es decir en su "Libro de las maravillas del mundo",en el que situa la leyenda en Elipo (Heliópolis), y comenta que los capellanes del templo de esta ciudad semejante al de Jerusalen, preparan y ponen sobre el altar espinas y "pidrazufre" y otras cosas de leña que se enciendan ligeramente, llegando el ave, se posa sobre él y batiendo las alas, enciende la hoguera y arde, de sus cenizas surge un gusano que se torna ave y al tercer dia vuela. En la ilutración del propio texto, aparece el fénix con las alas desplegadas sobre un altar ardiendo y un copete de pavo real sobre su cabeza, existe una versión aragonesa de este libro aunque menos clara. La representación que figura en una de las dieciseis puertas de nogal de la Santa Capilla de la Basilica del Pilar es muy similar a esta ilustración del Libro de las Maravillas. San Isidoro de Sevilla, representado en una de las treinta y dos esculturas de la misma Santa Capilla, tambien cita al ave Fénix mencionando su procedencia de Arabia su color purpúreo y su unicidad. En el Libro de Alexandre se le dedican algunas estrofas:
"Falló el avezilla que Fénix es llamada,
sola es en el siglo,nunca será doblada,
ella mesma se quema desque es mediada,
de la çeniza muerta naçe otra vegada.
Cuando se siente vieja, aguisa su calera,
ençiérrase e quémase dentro en la foguera,
finca el gusanillo como grano de pera,
cria como de nuevo, esta es cosa vera."
Ya en "El laberinto de fortuna" de D. Juan de Mena se hace derivar a "Feniçia la bella" del nombre del ave fabulosa porque en ella se cria. En el Quijote aparece un caballero que toma el nombre del ave fénix, asi mismo en otras obras de Cervantes como La Gitanilla o La Galatea, aparecen alusiones a esta ave.Tambien en un libro de caballerias en verso de 1558,
"Florando de Castilla, laudo de caballeros", aparece el Fénix presidiendo un cortejo de aves,
en la cueva de la sabia Arcaba.
Por último reproduzco las referencias al ave fénix en "El libro de las cosas maravillosas" de Marco Polo, sacadas de la edición de Logroño del año 1529, otra traducción del libro se hizo
por Martin Abarca de Bolea, conde de las Almunias, impresa en Zaragoza en 1601.
"Las cosas que del ave fénix se dizen y están escritas en versos por Lactancio no paresce ser fabulosas. Ca dizía el dicho Nicolao, que al cabo de la India de dentro avía una ave sola llamada Sevienda, cuyo pico es como unos albogues juntos con muchos agujeros, e cuando viene el tiempo de su muerte, llega leña seca en su nido y echada sobre ella, canta tan suavemente con el pico que deleita e agrada en gran manera a los que la oyen, e luego rebolando sobre la leña, enciende huego e déxase quemar, y dende a poco sale un gusano de su ceniza e dél nace la misma ave. A semeiança del pico desta ave hizieron los de aquella tierra el albogue con que tañen muy suavemente, a maravillándose mucho della Nicolao, le contavan de donde avía nascido que assí la biziessen."

2 comentarios:

Baruk dijo...

Hola, acabo de descubrir tu interesante blog. Te felicito por las entradas, originales y magníficas.

Para un tema que estamos preparando sobre sirenas románicas me gustaría utilizar la imagen que tienes del crismón con la mujer y las dos granadas. Podrias darme información de donde es el mosaico por favor? Muchas gracias

Espero pasarme a menudo por aquí.


Un saludo

**

Pollo Claudio dijo...

estimados amigos en la alquimia el cinabrio es importante, pero no es el ave fenix, el ave fenix es un poli sulfato de potasio de color igual al cinabrio, este si es macho y hembra, arde y quema, lo lava todo y lo deja blanco (blanquea todo), es el disolvente del mineral, al igual que la carna humana. resurge de sus cenizas ya que el fuego los vivifica
jesusclemente33@yahoo.es